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De mi contabilidad personal a seis aplicaciones: mi recorrido con la IA

Llevo más de 25 años en el comercio internacional de moda y lujo, entre Italia, España y Estados Unidos. He fundado y dirigido empresas de distribución, he trabajado como sourcing para TJX Companies, con quien sigo colaborando presentándoles empresas, hoy sobre todo de Italia, y he negociado con El Corte Inglés, Inditex, Bloomingdale’s o Barneys New York.

Hace 8 meses, sin ser programador de formación, empecé a construir software con la IA. Hoy tengo seis aplicaciones reales funcionando en mi propio servidor, nacidas de problemas que vivo cada día: mi contabilidad de autónomo y la logística de las giras de música en directo, donde también trabajo.

No soy un gurú ni vendo humo. Esta es la historia completa, con lo que salió bien y con lo que se quedó a medio camino.

1. Flexo: empezó por mi propia contabilidad

Web de Flexo Expenses: lectura automática de tickets

Todo arrancó con un problema mío: llevar la contabilidad de autónomo sin perder horas. Con la IA construí Flexo, una app para facturas, gastos con lectura automática de tickets y el resumen de los modelos trimestrales.

Cuando vi que a mí me funcionaba, pensé: si me ayuda a mí, puede ayudar a cualquier autónomo. Así Flexo pasó de herramienta personal a servicio abierto a todos.

2. El muro de VeriFactu

Aquí llegó la primera lección dura. Con la obligación de VeriFactu, un software de facturación tiene que cumplir requisitos técnicos y legales muy exigentes, y la responsabilidad recae sobre quien lo ofrece.

Trabajé mucho para adaptarme, pero el mercado ya se lo habían repartido los grandes. Decidí no ofrecer Flexo como software de facturación a terceros hasta que esté completo. Hoy lo uso yo a diario como herramienta de gestión.

La lección: con la IA puedes construir casi cualquier cosa, pero construir no es lo mismo que tener mercado.

3. Tapeo: un mapa para quien vive en la carretera

Tapeo: lista de restaurantes cercanos

Para dar a conocer Flexo pensé en ofrecer algo útil y gratuito. Así nació Tapeo, un mapa con más de 400 restaurantes para transportistas y más de 100 opciones vegetarianas y veganas en 36 ciudades, más los precios diarios de casi 1.000 gasolineras.

Lo conozco desde dentro: cuando vas de gira en furgoneta, encontrar dónde comer bien y repostar barato es un problema real de cada día.

4. La calculadora de IVA

Calculadora del IVA franquiciado con un resultado de ejemplo

Del mismo espíritu salió una calculadora gratuita, disponible en la web de Flexo. España todavía no ha aplicado el régimen de franquicia del IVA que marca la directiva europea, pero si llega, cada autónomo tendrá que decidir: ¿me conviene acogerme y dejar de cobrar IVA, o seguir como estoy?

La calculadora responde a esa pregunta con tus números: lo que facturas, lo que gastas y el tipo de clientes que tienes.

5. Tour y Tour Manager: las hojas de ruta

Luego volví a mi otro mundo, el de las giras. Primero construí Tour, una herramienta interna para organizar mis bolos y generar las hojas de ruta con los kilómetros calculados.

Después hice Tour Manager, pensada para los tour managers: una app que funciona incluso sin conexión y con la que preparan las hojas de ruta de toda la gira. En carretera la cobertura falla, así que tenía que funcionar offline.

6. VanRed y la gestión de turnos de furgonetas

Portada de VanRed

El último paso es VanRed, una red cerrada de flotas de furgonetas de gira: conecta a las productoras que necesitan vehículos con las empresas que los tienen, con su portal y su área privada. Tiene además un agente de IA que contesta los correos y me avisa por Telegram.

Calendario de la flota en la demo, con datos de ejemplo

Trabajando con las flotas vi otro problema: los turnos. Saber qué furgoneta va con qué conductor, cuándo vuelve y en qué estado. Así nació la app de gestión de turnos y flota, con kilómetros, daños y enlaces de entrega.

Lo que he aprendido

  • La IA no sustituye saber qué problema resolver. Mis mejores herramientas nacen de problemas que vivo cada día.
  • Construir es rápido; vender es otra cosa. Seis apps en 8 meses, pero el mercado decide.
  • Lo pequeño y concreto funciona. Una hoja de ruta automática o un agente que contesta correos ahorran horas reales.

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